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Minería aurífera en el Bajo Cauca antioqueño

September 4, 2014

En este artículo se dan algunas pistas para localizar socionaturalmente la minería aurífera en el Bajo Cauca, y se presentan algunas respuestas de diversos actores a necesidades y problemas percibidos. El punto de partida es el proceso de elaboración colectiva de una propuesta de desarrollo rural con enfoque territorial en el Bajo Cauca antioqueño, en el periodo de enero a agosto de 2013*.

El Bajo Cauca antioqueño es vecino de los municipios de Segovia y Remedios, y del sur de Bolívar y el sur de Córdoba (ver mapa). Está conformado por los municipios de Zaragoza, El Bagre, Nechí, Caucasia, Cáceres y Tarazá, y el 41,7 % de su área total corresponde al sistema hidrográfico integrado por los ríos Aburrá, Grande, Porce, Nechí y Cauca (Instituto de Estudios Regionales [INER], 2004).

El agua es el eje articulador de la vida y de culturas anfibias. Los municipios de Nechí y El Bagre se encuentran en la zona de influencia de la Gran Mojana, y Caucasia, el principal centro administrativo y de servicios, se ubica a una hora y media de Montería y a cinco horas de Medellín.

El Bajo Cauca reúne diferentes características identificadas por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (2011). Entre éstas se destacan la informalidad en la tenencia de la tierra, la persistencia del conflicto armado y el narcotráfico, los conflictos entre usos vocacionales y actuales de los suelos, la emergencia ambiental, así como la mayor vulnerabilidad frente a los efectos del cambio climático y los altos niveles de inequidad. De manera específica, esta asimetría perjudica a la población con poca tierra o sin tierra, campesina, indígena, negra, y en especial, a las mujeres rurales. Sin embargo, sus habitantes se resisten a ser y a ser representados como víctimas pasivas. El Bajo Cauca también se caracteriza por la alegría, la resiliencia, la fortaleza, el amor y la solidaridad1. Algunas personas en la región hacen hincapié en que el Bajo Cauca no es sólo minería, como si esta sentencia2tuviera un peso definitivo e irrevocable sobre lo existente y lo posible.

El Bajo Cauca también es agricultura, agroecología, pesca, piscicultura, ganadería, acuaturismo, protección, tradición, juventud, educación, deporte y arte. No hay un consenso ni una posición unificada con respecto al peso de la minería en esta región, pero no se puede desconocer su importancia en la manera como histórica y espacialmente se ha tejido el Bajo Cauca como territorio3.

Este documento se basa en reflexiones a partir de la elaboración colectiva de una propuesta de desarrollo rural con enfoque territorial en el Bajo Cauca antioqueño, en el periodo enero-agosto de 2013. En el proceso de elaboración de la propuesta participaron 844 personas en encuentros y jornadas temáticas, en los municipios de Zaragoza, El Bagre, Nechí, Caucasia, Cáceres y Tarazá. En febrero de 2014, se actualizó la información por medio de conversaciones semidireccionadas con el ingeniero Oseas García, del programa BioREDD+; diversos funcionarios de la Secretaría de Minas de la Gobernación de Antioquia; Ricaurte Tirado (Richard), minero y directivo de la Junta de Asomineros en el Bajo Cauca, y Manuel Tovar, miembro de Asogrecan y del Colectivo de Comunicaciones por el Derecho a la Tierra de El Bagre.

Localización socionatural

La extracción de oro de aluvión en el Bajo Cauca antioqueño es una práctica anterior a la época de la Conquista. Los conquistadores se asentaron en las orillas de ríos y quebradas, por ser los sitios más propicios para esta actividad; las prácticas artesanales vigentes emergieron en el sincretismo en tiempos coloniales. Indígenas zenú y embera trabajaron forzosamente en las minas, junto a personas negras provenientes del occidente de África. Desde entonces, la minería aurífera de aluvión ha sido muy importante en las dinámicas de asentamiento y trashumancia en el Bajo Cauca. Adicionalmente, el ordenamiento jurídico en tiempos coloniales en esta zona sirvió para el posterior desarrollo de Códigos de Minas durante la República (Poveda, 1981).

La minería también es fiesta. Cada año, en abril, se realiza la Fiesta de la Minería en Zaragoza, que es también una celebración a la diversidad cultural, la música, la danza, la belleza, la gastronomía y la familia.

La minería aurífera en el Bajo Cauca es heterogénea. Están los campesinos que ejercen la minería artesanal y el barequeo, para quienes la minería es estacional y no es su única actividad. Están quienes trabajan con minidragas y con dragas. Este tipo de minería es trashumante, y se encuentra prohibida por el artículo 106 de la Ley 1450 de 20114.


 

1.  Estas son características destacadas por mujeres en una jornada temática sobre género realizada en abril de 2013.

2.  «El Bajo Cauca es minería».

3.  Por territorio se entiende un tejido de relacionamientos sociales-naturales que posibilitan el desarrollo de la vida

4.  Artículo 106 Ley 1450 de 2011: «Artículo 106. Control a la explotación ilícita de minerales. Reglamentado por el Decreto Nacional 2235 de 2012. A partir de la vigencia de la presente ley, se prohíbe en todo el territorio nacional, la utilización de dragas, minidragas, retroexcavadoras y demás equipos mecánicos en las actividades mineras sin título minero inscrito en el Registro Minero Nacional. El incumplimiento de esta prohibición, además de la acción penal correspondiente y sin perjuicio de otras medidas sancionatorias, dará lugar al decomiso de dichos bienes y a la imposición de una multa hasta de mil salarios mínimos legales mensuales vigentes, que impondrá la autoridad policiva correspondiente. El Gobierno Nacional reglamentará la materia. Las solicitudes que actualmente se encuentren en trámite para legalizar la minería con minidragas a que se refiere el artículo 30 de la Ley 1382 de 2010, serán rechazadas de plano por la autoridad minera».


 

Están también quienes trabajan en las minas y articulan sus demandas alrededor del derecho al trabajo. Están los medianos que trabajan con retroexcavadoras y buldóceres, y han sido los más perjudicados por la destrucción de maquinaria, en el marco del Decreto 2235 de 20125. La escasez de áreas libres para titular es una de las principales limitaciones para su formalización6.

En los municipios de Zaragoza, El Bagre y Nechí, el principal referente de la gran minería es la empresa Mineros S.A. (antes Mineros de Antioquia). Esta es una empresa de capital nacional privado, cuyos principales accionistas son el Grupo Colpatria y el Grupo Aval. Durante el periodo 2009-2012, Mineros S.A. fue responsable del 6 % de la producción nacional de oro (Rudas & Espitia, 2013). La legalidad de sus actividades se respalda en reconocimientos de propiedad privada del periodo colonial7. Álvaro Pardo8estima que cerca del 70,6 % de los 51 reconocimientos de propiedad privada que existen en el país son de Mineros S.A. Por concepto de regalías, el artículo 227 de la Ley 685 de 2001 estipula un pago de no menos del 0,4 % del valor de la producción, calculado a boca de mina. Este valor es muy inferior al exigido a los titulares de contratos de concesión9.

El 17 de julio de 2013, la Asociación de Mineros del Bajo Cauca se unió al Paro Nacional Minero convocado por la Confederación Nacional de Mineros de Colombia (Conalminercol), organización que justificó la movilización en la criminalización que experimentaron algunos mineros y en la falta de otros mecanismos de negociación con el gobierno. El paro finalizó el pasado 3 de septiembre con la firma de cuatro acuerdos con los ministros de Defensa, de Minas y Energía y de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Los dos acuerdos priorizados tienen que ver con la distinción entre minería informal y criminal, y con la elaboración de una guía minero-ambiental para acompañar el proceso de licenciamiento. Los otros dos acuerdos giraron en torno a la distinción entre actores para facilitar procesos de formalización y el reconocimiento de la trashumancia de la minería aurífera aluvial.

En febrero de 2014, Conalminercol se retiró de la Mesa de Concertación con el gobierno nacional ante los pocos avances en los acuerdos. Para la confederación es difícil conciliar el compromiso del gobierno nacional con la gran minería y los programas de formalización. A principios de mayo de 2014, Conalminercol está sentada nuevamente en la Mesa, y dependiendo de los avances en los acuerdos y en las dinámicas regionales, convocaría o no a un nuevo paro10.

 

Alianzas estratégicas y tensiones persistentes

En el Bajo Cauca se observan alianzas estratégicas entre actores que se encuentran en objetivos puntuales de mejores prácticas, reconversión, diversificación y encadenamiento productivo, formalización, y restauración ecológica.

La Gobernación de Antioquia avanza en tecnologías limpias, monitoreo, estudios epidemiológicos, mineralógicos e hidrológicos. Trabaja con la Reforestadora Integral de Antioquia (RIA) y BioREDD+ en proyectos de reforestación con la especie exótica Acacia mangium (en un 90 %) y con especies nativas (en un 10 %)11;


 

5. «Por el cual se reglamentan el artículo 6.° de la Decisión número 774 del 30 de julio de 2012 de la Comunidad Andina de Naciones y el artículo 106 de la Ley 1450 de 2011, en relación con el uso de maquinaria pesada y sus partes en actividades mineras sin las autorizaciones y exigencias previstas en la ley».

6. La Ley 1658 de 2013 o Ley del Mercurio dispone otras alternativas de formalización, como la cesión de áreas y los subcontrátos de formalización minera. Sin embargo, estas alternativas son controversiales pues dependen en gran medida de la voluntad de los titulares.

7. En el territorio que hoy se conoce como Colombia han regido diferentes ordenamientos jurídicos de la minería. En tiempos coloniales se reconocieron algunos derechos de exploración y explotación por accesión o propiedad del suelo. La Ley 20 de 1969 reconoció los derechos de propiedad privada adquiridos aunque ya no aplica la figura jurídica.

8. Álvaro Pardo es economista, especialista en derecho minero-energético y director de Colombia Punto Medio.

9. El monto de las regalías y su sistema de liquidación están dados por el marco jurídico en el momento de la firma del contrato. El artículo 228 de la Ley 685 de 2001 señala su estabilidad durante la vigencia del contrato

10. Información suministrada por miembros de Conalminercol a principios de mayo de 2014.

11. La reforestación permite aprovechamientos forestales y apícolas, y la que se realiza con especies nativas tiene un potencial adicional dentro de mercados de créditos de carbono, pero la Gobernación, RIA y BioREDD+ argumentan que es menos costoso y más rápido reforestar con acacia.


 

desarrolla proyectos de recuperación de pozos y siembra de alevinos; patrocina el Laboratorio para la Formalización operado por la Universidad Nacional de Colombia, y en 2014 empezó la construcción del Centro de Formación Minero-ambiental en un terreno cedido por Mineros S.A. en El Bagre.

El programa BioREDD+, financiado por Usaid, busca a septiembre de 2014: reducir ocho toneladas anuales de mercurio en actividades asociadas a la minería, restaurar ecológicamente 350 hectáreas degradadas, incrementar en un 10 % la capacidad de producción apícola y legalizar 60 unidades productivas mineras12.

La hacienda Río Rayo en Tarazá es un ejemplo de una iniciativa privada de encadenamiento de minería legal a mediana escala13, reforestación con acacia, desarrollo apícola, aprovechamiento maderero, construcción de vivienda prioritaria, trabajo asociativo y alianzas con RIA.

También hay diversas iniciativas de organizaciones de base en las líneas de reconversión, diversificación, encadenamiento, restauración ecológica y soberanía alimentaria. Por ejemplo, en El Bagre, Asogrecan participa en la recuperación de áreas con especies nativas14 como balso, pedro tomín, suribio, cantagallo y roble, en alianzas con Corantioquia y el Jardín Botánico de Medellín.

A pesar de las alianzas estratégicas, persisten tensiones debido a los siguientes motivos:

1. Existen diferencias en visiones territoriales que se expresan en aproximaciones divergentes a objetivos comunes, por ejemplo, la recuperación ecológica con especies exóticas o nativas15.

2. La escisión jurídica entre la propiedad del suelo y el subsuelo presiona sobre conflictos históricos alrededor de la informalidad y la concentración en la tenencia y titularidad del suelo.

3. El ordenamiento minero vigente, además, condiciona las posibilidades efectivas de formalización, diversificación, encadenamientos productivos y recuperación ecológica en beneficio de comunidades campesinas, indígenas y negras.


 

12. Información suministrada por el ingeniero Oseas García en febrero de 2014.

13. Para la minería se utiliza una tecnología de cribas rotadoras y mesas hidráulicas que permite recuperar oro sin mercurio y reciclar el agua.

14. Asogrecan critica la reforestación con especies exóticas (desiertos verdes) porque no articula fauna, no permite la conversión de biomasa al suelo, no coexiste con otras especies, no permite cordones biológicos, no facilita el aprovechamiento agrícola y apícola ni la prestación de servicios ambientales.

15. Para Asogrecan la diferencia radica en la forma como sus miembros se localizan como ciudadanos en el territorio. Según el Colectivo de Comunicaciones por el Derecho a la Tierra de El Bagre, las ciudadanías localizadas son aquellas que a través de un proceso colectivo de pensamiento con fines de movilización, orientan su vida en el territorio.


 

 

*Este documento fue posible gracias a la elaboración colectiva de una propuesta de desarrollo rural con enfoque territorial para el Bajo Cauca antioqueño, en el marco de un convenio firmado entre la Fundación Jardín Hidrobotánico Jorge Ignacio Hernández Camacho, de Caucasia (Antioquia), el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder), entre enero y agosto de 2013. Las opiniones que se expresan en este documento no comprometen las posiciones oficiales de las entidades arriba señaladas. Se agradece muy especialmente al ingeniero Oseas García, del programa BioREDD+; a los diversos funcionarios de la  Secretaría de Minas de la Gobernación de Antioquia; a Ricaurte Tirado (Richard), minero y directivo de la Junta de Asomineros en el Bajo Cauca, y a Manuel Tovar, miembro de Asogrecan y del Colectivo de Comunicaciones por el Derecho a la Tierra de El Bagre, por facilitar la actualización de la información a febrero de 2014.

Toda inquietud sobre el artículo se puede remitir a Aída Sofía Rivera Sotelo, carrera 47 # 22-83, Bogotá. Correo electrónico: asriveras@gmail.com


 

 

Bibliografía

 

Gobernación de Antioquia. (2010). Bajo Cauca. Análisis de amenazas, vulnerabilidades y capacidades en materia de

seguridad en 125 municipios del departamento de Antioquia. Medellín: Gobernación de Antioquia.

Instituto de Estudios Regionales (INER) (2004). Bajo Cauca. Desarrollo regional: una tarea común. Universidad-región. Medellín: Universidad de Antioquia.

Mapa de Bajo Cauca antioqueño. Recuperado de http://fordidoc.webcindario.com/scauca.htm.

Poveda, A. (1981). Minas y mineros de Antioquia. Medellín: Banco de la República.

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (2011). Informe de Desarrollo Humano. Colombia rural: razones para la esperanza. Bogotá: PNUD.

Rudas, G. & Espitia, J. (2013). La paradoja de la minería y el desarrollo. Análisis departamental y municipal para el caso de Colombia. En Minería en Colombia: institucionalidad y territorio, paradojas y conflictos. Bogotá: Contraloría General de la República e Imprenta Nacional de Colombia, pp. 27-84.


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Aída Sofía Rivera Sotelo
Economista de la Universidad Nacional
de Colombia
Maestra en Estudios Culturales de Queen’s University (Canadá)
asriveras@gmail.com

Revista Zero Impresa Edición 32
Primer semestre de 2014
ISSN electrónico: 2344-8431 
ISSN impreso: 2344-8431

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