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India-América Latina: integración en la diferencia

September 30, 2014

La consideración y el estudio de la India contemporánea en el escenario latinoamericano implican la exploración de territorios no siempre informados ni investigados, donde las categorías usadas por Occidente para explicar la evolución y el desarrollo de las sociedades pierden fuerza e incluso pertinencia. ¿Cómo dar cuenta entonces de la vigencia de diferentes formas de producción, así como del valor supremo de lo permanente y de la tradición frente al cambio, ejes de una sociedad cuyo acumulado histórico se cuenta en milenios?

No son el dualismo ni la dialéctica hegeliana las lentes de alta resolución a través de las cuales se explican las variadas formas de vida en la India. Éstas (las lentes) deben al menos venir acompañadas por una fuerte tradición argumentativa (Sen, 2006, prefacio) y que no acepte verdades absolutas, que no permita una definición de esta nación joven a partir de una colección de estereotipos concebidos por nosotros, y mucho menos juzgarla según el deber ser de Occidente sobre la modernidad, la democracia, los derechos fundamentales o el desarrollo.

La India es la verificación de la otredad. Es un hecho geográfico,  demográfico e histórico que no admite comparación, ya que, como bien lo explica Álvaro Enterría en su texto La India por dentro (2009), son escasas las similitudes entre la segunda nación más poblada del mundo (1.260 millones de habitantes) y el resto del orbe.

Mientras en nuestra sociedad la proyección exitosa del individuo con toda su carga aspiracional es el indicador más claro de progreso, en la India el individuo se debe a su comunidad, a su clan, a su familia de mínimo tres generaciones en cohabitación, a su casta; el sujeto no prescinde del grupo al cual pertenece. Para nosotros, la igualdad del hombre ante Dios y ante la ley es un principio supremo que no se cuestiona; en la India, por el contrario, los  seres humanos son distintos desde su origen y esa condición ontológica es la esencia misma del equilibrio, del dharma. Esta es una sociedad en la que los deberes prevalecen sobre los derechos, una joven nación en la que la democracia tiene raíces profundas, una democracia que vibra en una clave distinta porque interpreta desde dentro, y no desde un ideario ajeno, los preceptos de igualdad, fraternidad y libertad.

Las rápidas transformaciones de la nación india a lo largo de las últimas seis décadas nos ratifican la autodeterminación de un pueblo que se siente llamado a liderar de nuevo en el escenario global. No obstante, los cambios parece que se produjeran siempre en forma incompleta en una nación que vive en cinco siglos simultáneamente y que nos ofrece en un solo paquete crecimiento y pobreza extrema, desarrollo científico, tecnología y atraso en infraestructura básica, innovación y apego profundo a la tradición. Estas paradojas nos obligan a comprender el presente de la India, a la par con un pasado de grandes contribuciones a la humanidad; no nos dejemos confundir por nuestras percepciones sobre lo aparente.

La invención del cero, la determinación del valor exacto de la constante pi, la aparición de S.N. Bose quien desarrolló las estadísticas Bose-Einstein o del premio nobel de física C.V. Raman cuyas teorías explican los niveles de energía molecular, así como el aporte reciente de numerosos científicos a las industrias de tecnologías de información, farmacéutica, de energía alternativa y aeronáutica, dan cuenta del inmenso legado indio (Pinto, 2009). Actualmente, pese a invertir apenas un 0,9 % de su PIB en investigación e innovación (Pranab Mukherjee, 2013), la India está entre los principales destinos de inversión. Según la consultora Zinnov, 228 de las 500 compañías más importantes del mundo tienen presencia en esta nación, y sólo la región del Deccan Bangalore, Hyderabad y Pune se ve favorecida con el establecimiento de 200 centros de I&D.

La India, ese poderoso país en desarrollo que pretende ser potencia industrial, completa ya su sexta generación de capitalistas nacionales. La primera, aguerrida y determinada, enfrentó las fuertes barreras que impuso Europa a la producción de bienes que rivalizaran con el tejido empresarial del Viejo Continente. En el marco de un nacionalismo atemperado, estos industrialistas incentivaron y financiaron la creación de movimientos políticos socialdemócratas y de izquierda, entre los que sobresale el histórico Partido Nacional del Congreso, escenario político desde el cual Gandhi y Nehru libraron su lucha por la independencia y que desde 2004 ha gobernado el país.

Tata, Birla, Walchand Hirachand o Wipro, nombres que trascendieron en la historia política de la India, hoy se ubican en la listas de las grandes corporaciones globales que incluso son propietarias de iconos industriales como Jaguar y Land Rover, que por fortuna tienen presencia en Latinoamérica y particularmente en Colombia.

A pesar de la escasa distribución del bienestar y de la discutible vigencia del sistema de castas que impone talanqueras al mejoramiento de las condiciones de vida de millones de seres humanos, no se puede desconocer la profunda transformación productiva que desataron al menos tres revoluciones agroindustriales en una economía que tiene el 60 % de su población en el campo.

Esa misma nación ha logrado que sus niveles de crecimiento entre 2005 y 2012 impacten positivamente los indicadores sociales, al sacar a 137 millones de personas de la pobreza y reducir este indicador al 22 % (Banco Mundial, 2013, p. ii), al tiempo que, según estimaciones de Mackinsy Global Institute, la India tendrá 583 millones de personas en la clase media. Aunque la redistribución de la riqueza sigue siendo un reto para la India moderna, son importantes para el mundo las iniciativas de política pública que el país implementa para favorecer procesos de inclusión social.

El número único de identificación biométrico, instrumento de identificación mas no de identidad, además de garantizar la no duplicación en el otorgamiento de subsidios, favorece procesos de inclusión financiera, digital y móvil para cuatrocientos millones de personas. La expedición de la Ley de Seguridad Alimentaria, que regula el programa más grande del mundo en esta materia al asegurar la distribución de subsidios para la adquisición de granos para dos terceras partes de la población india, cubre al 75 % de la población rural y al 50 % de la población urbana. Si bien se cuestionan las implicaciones fiscales del programa y su efectividad, lo cierto es que la medida se convertirá en un factor dinamizante de la agroindustria en el planeta.

Los grandes retos sociales de la India pueden agruparse en cuatro líneas estratégicas:

  1. Integración efectiva del establecimiento con el sector privado para garantizar mayores y mejores inversiones en la infraestructura básica requerida para la generación, transmisión y distribución de energía, suministro de agua potable y saneamiento básico.
  2. Se prevé que para el año 2031 más de seiscientos millones de personas vivirán en las ciudades indias, por lo que el manejo adecuado de los procesos de migración y urbanización será determinante para el futuro del país.
  3. La formación de nuevas generaciones dispuestas conscientemente a no repetir el ejercicio del sistema de castas, que profundiza la discriminación y la exclusión, así como un trabajo profundo en materia de calidad en la educación, especialmente en los niveles secundarios y terciarios.
  4. En materia de política exterior, la India debe mirar más allá de sí misma y su entorno inmediato; una estrategia de integración profunda con mercados emergentes como los de América Latina abrirá puertas a una nueva forma de cooperación sur-sur (Banco Mundial, 2013, pp. 27-40). India America Latina graficos

Esa es la India emergente que llegó al país. Según las estadísticas del Estado colombiano, la India pasó a ser el segundo destino de las exportaciones colombianas (Portafolio, 3 de marzo de 2014) y uno de los más importantes inversionistas, al contar con 37 empresas operando en el  territorio nacional en diferentes sectores de la producción y de los servicios.

A ese país se dedica el presente dosier. El Centro de Estudios sobre India y Asia Meridional (Cesicam), el primero de su género en América Latina; la revista Zero, con quince años de vida en el mundo académico, y la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, cedieron este espacio a los más jóvenes y a los mejor dispuestos para incentivar en ellos una aproximación de naturaleza académica. Tener la osadía de acercarnos a la India con la ambiciosa pretensión de cerrar brechas en el conocimiento sólo lleva a una feliz conclusión: siempre seremos acaso menos ignorantes, pero jamás doctos en una región del mundo que, por su complejidad sin igual, nos llevará siempre del apasionamiento al escepticismo.

El dosier tiene la virtud de recoger la visión de jóvenes estudiantes e investigadores, indios y colombianos. Se contextualiza el trabajo con la acertada reflexión de un experto investigador sobre la influencia geopolítica de la India en la región meridional de Asia. Los estudiantes de la maestría en Gerencia para el Desarrollo1 ofrecen un análisis sobre la importancia de la India para América Latina en materia de innovación, y el aporte de sus inversiones en el desarrollo del sector de tecnologías de información, mientras otros se aproximan a innovaciones en procesos de extracción minera que, de incorporarse en Colombia, mejorarían la calidad de vida de cientos de trabajadores dedicados a la extracción artesanal del oro.

Los estudiantes de Gobierno y Relaciones Internacionales abordan temas de interés y vigencia en la India moderna: limitaciones en su sistema de salud y la importancia de la medicina ayurveda; la crisis en el manejo del agua, y los efectos del Acuerdo de Libre Comercio India-Asean.

Finalmente, los aportes de los investigadores y estudiantes indios son, sin duda,  de  gran interés. Una estudiante hinduista de la reconocida Universidad Jamia Millia Islamia, institución que nació en su momento para albergar a estudiantes musulmanes, hace una crítica a las regulaciones recientes expedidas por el gobierno para proteger la integridad de la mujer; por su parte, un joven investigador del centro de estudios Gateway House, que se ha dedicado a América Latina, nos ofrece un análisis detallado de la inversión de las empresas farmacéuticas en Latinoamérica.

Dejamos en sus manos este especial polifónico, que esperamos que cumpla con el objetivo de dar una mirada contemporánea a la diversidad y complejidad de la India del siglo XXI.


 

  1. En cuanto a la estructura del programa de la Maestría en Gerencia para el Desarrollo, criterios de admisión, modalidad y demás, usted tiene a su disposición toda la información en el siguiente link: htpp://190.7.110.123/irj/portal/anonymus?NavigationTarget=navurl://f666d6dfd49fd6c7b55ca345d9039282.

 

Referencias citadas

Sen, A. (2006). Identity and Violence: The Illusion of Destiny. Great Britain: Penguin Allen Lane.

Enterría, Á. (2009). La India por dentro. Una guía cultural para el viajero. España: José J. de Olañeta Editor e Indica Books.

Pinto, J.A. (2009). Historia de una amistad: India-Colombia, 50 años. Bogotá: Ministerio de Relaciones Exteriores, p. 84.

India Education Review (2013, julio). India spends only 0.9 % of GD Pon research: Pramab Mukhergee. Recuperado de http://www.indiaeducationreview.com/news/india-spends-only-09-gdp-research-pranab-mukherjee/10425.

The Economic Times (2013, diciembre). India Leading Destination for Research and Development Investment: Report. Recuperado de http://economictimes.indiatimes.com/india-leading-destination-for-rd-investments-report/articleshow/27307242.cms.

World Bank (2013). Indian Development Up Date Report N.º AU5757, Economic Policy and Poverty team South Asian Region. Recuperado de http://www-wds.worldbank.org/external/default/WDSContentServer/WDSP/IB/2013/10/16/000356161_20131016171237/Rendered/PDF/AUS57570WP0P140Box0379846B00PUBLIC0.pdf.

World Bank (2013, March). Country Partnership Strategy for India for The Period Fy 2013–2017. Recuperado de http://www-wds.worldbank.org/external/default/WDSContentServer/WDSP/IB/2013/04/15/000350881_20130415145549/Rendered/PDF/7617600CAS0REV0PUBLIC00R20130005004.pdf.


Soraya Caro w

Soraya Caro Vargas
Directora del Centro de Estudios sobre India Contemporánea y Asia Meridional
Universidad Externado de Colombia
soraya.caro@uexternado.edu.co

Revista Zero Impresa Edición 32
Primer semestre de 2014
ISSN electrónico: 2344-8431
ISSN impreso: 2344-8431

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